lunes, 30 de junio de 2008

Regiones Argentinas.





Patagonia: picos, hielos, bosques milenarios

La cordillera de los Andes exhibe su grandeza en las provincias patagónicas. Bosques milenarios y silenciosos con especies vegetales autóctonas se extienden a orillas de los espejos de agua.
En las cumbres de las montañas, la naturaleza se desborda en picos de granito y campos de hielo que derraman sus lenguas glaciares en lagos de belleza inigualable.
Imponentes mamíferos y aves marinas viven algunas temporadas en las agrestes costas patagónicas donde cumplen parte de su ciclo vital.
Colonias de lobos marinos juguetean en islotes y restingas. Los elefantes marinos del sur tienen en Península Valdés el más importante apostadero continental del mundo, lugar mágico al que acuden puntualmente las ballenas francas australes a procrearse (golfos Nuevo y San José).
Maras, ñandúes y guanacos corretean por estepas y en Punta Tombo anida la mayor colonia de pingüinos magallánicos del planeta. La atónita mirada del visitante contempla esta cadencia que se repite desde tiempos inmemorables.
Y al sur, la Tierra del Fuego y la ciudad más austral del mundo, Ushuaia, una puerta abierta hacia la inmensa y misteriosa Antártida.

Noroeste, tierra sin tiempo


Las provincias del Noroeste exhiben entremezclados vestigios precolombinos, ruinas de fortalezas y poblados indígenas y construcciones de la Conquista y de la Colonización.
El tiempo parece haberse detenido en el altiplano de la Puna; tierra surcada de serranías, desfiladeros y quebradas. Los pueblos fueron establecidos en las hondonadas de la tierra.
Los rodean cerros, a veces multicolores a veces monocromáticos, con laderas cubiertas de grandes cactus.
Esta región permite el encuentro con un paisaje pleno de contrastes, desde las altas cumbres hasta la llanura, con salares y selvas subtropicales, en el que echó sus raíces la cultura latinoamericana.

Las pampas , la tierra de los gauchos

La llanura pampeana es una de las zonas más ricas de la Argentina y ofrece la magia de un vasto espacio de lejanos horizontes.
La provincia de Buenos Aires sabe conjugar el atractivo de sus extensas playas y variados paisajes con el continuo pero planificado desarrollo de las ciudades balnearias que la conforman.
Esta amplia extensión costera permite disfrutar de las bondades del mar y del sol en compañía de la familia y efectuar atractivos paseos y excursiones por la región.
Todos los centros turísticos que conforman el presente corredor poseen inolvidables escenarios naturales para la práctica de deportes náuticos , pesca , safaris fotográficos , trekking y cabalgatas , además de la más variada oferta gastronómica y hotelera para todos los gustos.
Las amplias playas vírgenes, los imponentes médanos y los perennes bosques que se extienden por kilómetros dieron lugar al nacimiento de pequeños y exclusivos asentamientos, ideales para el descanso y el relax.
Los balnearios se suceden uno tras otro. Cada uno con su perfil particular le otorgan al visitante las más variadas posibilidades para dejarse seducir por la interminable costa argentina.

Cuyo, las altas cumbres

En los valles de La Rioja, Mendoza y San Juan, entre hojas de parra, fincas y bodegas, se puede seguir la ruta del vino, un elixir que ha logrado el reconocimiento internacional. Cuyo "país de los desiertos" en lengua indígena- es la región de las altas cumbres, los volcanes nevados y las vastas travesías que se extienden desde los Andes y las serranías precordilleranas hasta la llanura esteparia.
Un verdadero viaje a la era de los dinosaurios es la visita a los Parques Naturales Ischigualasto - Talampaya (Patrimonio Natural de la Humanidad). Ischigualasto, también llamado "Valle de la Luna" por las sorprendentes formas y colores de su paisaje tallado por la erosión, es uno de los yacimientos paleontológicos más importantes del mundo.
El cañón del río Talampaya asombra con los pliegues multiformes de sus altos y rojizos paredones. Flamencos rosados, patos cordilleranos, vicuñas y guanacos conviven libremente en parques y reservas naturales, bajo el sigiloso vuelo de los cóndores.
La región muestra a los Andes Centrales en todo su esplendor: el cerro Aconcagua (6.959 m), la máxima altura del hemisferio occidental. Un frío manto blanco cubre las increíbles pendientes cordilleranas que disfrutan esquiadores de todas las latitudes.

Mesopotamia , naturaleza desbordante

Políticamente, este corredor comprende las provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos .
Tres grandes ríos abrazan esta extensa región, el Iguazú, el Paraná y el Uruguay. Zona de tierras rojas y de selvas vírgenes, el litoral de la Argentina esconde escenarios de exuberante belleza como las Cataratas del Iguazú, los Saltos del Moconá, los Palmares de Colón y los Esteros del Iberá.
Es la región de los grandes ríos, del trópico húmedo, de la tierra roja y de la selva virgen cubierta de árboles gigantes, con flora y fauna extraordinarias. Aguas grandes - Iguazú en lengua guaraní- que la naturaleza desborda estrepitosamente en una de las maravillas del mundo: las Cataratas del Iguazú.
Las Ruinas de San Ignacio, los baños termales de Chajarí, Federación, Concordia, Colón, Villa Elisa y las jornadas de pesca deportiva en los caudalosos ríos del sector, son algunos de los principales atractivos que posicionan a la Mesopotamia como destino turístico por excelencia.
El visitante puede realizar agroturismo y conocer plantaciones de yerba mate, algodón y cítricos, rodeado por la pródiga vegetación silvestre de las selvas subtropicales.
Los carnavales de Gualeguay y Gualeguaychú hacen sentir al turista la influencia carioca del vecino país a través de la música, los colores y el ritmo de los cuerpos danzantes.